Vecinos elién, casi claro, claro…

ventana comunicación extraterrestre

-Sí, sí señor, yo soy el vecino que ha avistado los marcianos, ¡uy!, perdón los elien.-
-Ejem… –
-Vengo observando por la ventana casi desde hace un tiempo a un extraño vecino medio transparente que deambula entre las cortinas emitiendo unas luces semisólidas de lo más marciano o elién que vengo observando por la ventana últimamente.
Aclarado el preámbulo, he de decir que como casi hace tiempo que lo vengo observando, casi he tenido tiempo de casi acertar a casi comprender que casi seguro el juego de luces semisólidas es un lenguaje de comunicación ultra avanzado que utilizan estos elién del espacio superior para ponerse de acuerdo entre ellos en la distancia, aunque vete tu a saber, quizás se comuniquen también así en la cercanía, como ya le digo, no tengo nada casi claro… lo que no es para tanto, incluso quizá baladí, ya que el tener las cosas casi claras es un estado transicional innecesario y casi seguro evitable hablando en términos de consecución de resultados. En el momento en el que se tiene las cosas casi claras, se hace un recuento fútil de la situación, se para uno a pensar, existe un cierto regodeo vanal que roba tiempo y desconcentra del fin último directo aprovechando el ímpetu que la propia pesquisa genera cinéticamente, digo yo.
…Y estamos hablando de lo mismo que cuando se tiene ya todo medio claro, casi claro, claro. De todas formas, pensándolo bien, casi no estoy muy seguro de ello, no mucho más que medio seguro, seguro, claro y menos que casi asegurado, clarísimo.

Quizás se me pueda tachar de dubitativo, que me regodeo en la duda, no estoy ni siquiera casi seguro de nada, aunque algo más que nada, claro, seguro. Una vez crees alcanzar la revelación de lo que podría ser la verdadera duda, el no dudar por dudar, sino dudar si dudar o tener la certeza de ello, es entonces cuando los carnosos labios de la duda te cubren por completo y tras una espectacular y dudosa epifanía, alcanzas el nirvana, El Dudal (¿o era solo Dudal con mayúsculas?), el Claro de Duda (¿El claro de Duda?) y ya no hay vuelta atrás, seguramente, claro.