Metalodendrímeros

Solo el nombre produce estrés y nervios. Así va Miguel estos días de puntero cabeza todo recto hacia el horizonte y vuelta y vuelta.
vuelta y vuelta.
vuelta y vuelta.
vuelta y vuelta.
vuelta y vuelta.
Es cómodo de decir y, una vez adoptada como expresión, ya no la abandonas nunca. El sentido circular se cierra dos veces al mismo tiempo y es un juego demasiado atractivo e incluso vicioso para la memoría como para evitarlo.

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