Clítoris celeste


En la ventana viendo acabar el día, una nube juguetea con el sol y forma una concavidad de la que emerge una nube más densa y más firme. El sol baña el cuernecillo y lo envuelve, se recrea unos minutos jugando con las sombras que este produce y lo torna naranja, rojo fricción…cae un relámpago, dos gotas, el trueno, llueve, llueve perfectamente vertical y sereno.
Vouyerismo a escala épica.

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