4 respuestas a «Pequeño Conan»

  1. ke hasi bienen los niños ja que hay que llenarles el chocho tiherra a las gachis y meterles una semiya de col ja lo ke queris hes desbiar mi atencion por ke me kereis canviar por hotro lla no me queris porke he hescondido el havanico de mama que rompido el savado sin ke me bierais pero si no me bisteis komo lo saveis que llo fui que llo no fui que lo digo para despistar i haun hasi me da higual porke llo soi mas fuerte i se mas que ese microvio de la foto que ni se parece a na ni late como na llo si ke lato vien mira

  2. por si no estaba clarinete, insistole:
    ALBRICIAS, tengan
    hace varios diastoles que tengo las albricias yo solo
    andrew

  3. Buster Keaton busca por el bosque a su novia,que es una verdadera vaca

    1, 2, 3 y 4
    En estas cuatro huellas no caben mis zapatos.
    Si en estas cuatro huellas no caben mis zapatos,
    ¿de quién son estas cuatro huellas?
    ¿De un tiburón,
    de un elefante recién nacido o de un pato?
    ¿De una pulga o de una codorniz?
    (Pi, pi, pi.)
    ¡Georginaaaaaaaaaa!
    ¿Donde estás?
    ¡Que no te oigo Georgina!
    ¿Que pensarán de mi los bigotes de tu papa?
    (Papaaaaaaaa.)
    ¡Georginaaaaaaaaaaa!
    ¿Estás o no estás?
    Abeto, ¿donde está?
    Alisio, ¿donde está?
    Pinsapo, ¿donde está?
    ¿Georgina paso por aquí?
    (Pi, pi, pi, pi)
    Ha pasado a la una comiendo yervas.
    Cucu,
    el cuervo la iba engañando con una flor de resada.
    Cuacua,
    la lechuza, con una rata muerta.
    ¡Señores, perdonadme, pero me urge llorar!
    (Gua, gua, gua)
    ¡Georgina!
    Ahora que te faltaba un solo cuerno
    para doctorarte en la verdaderamente útil carrera de ciclista
    y adquirir una gorra de cartero.
    (Cri, cri, cri, cri)
    Hasta los grillos se apiadan de mí
    y me acompaña en mi dolor la garrapata.
    Compadecete del smoking que te busca y te llora entre aguaceros
    y del sombrero hongo que tiernamente
    te presiente de mata en mata.
    ¡Georginaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
    (Maaaaaa).
    ¿Eres una dulce niña o una verdadera vaca?
    Mi corazón siempre me dijo que eras una verdadera vaca.
    Tu papa, que eras una dulce niña.
    Mi corazón, que eras una verdadera vaca.
    Una dulce niña.
    Una verdadera vaca.
    Una niña
    Una vaca.
    ¿Una niña o una vaca?
    O ¿una niña y una vaca?
    Yo nunca supe nada.
    Adios, Georgina.
    (¡Pum!)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *