
| Invierno del norte en Berlín y arriba tú y una promesa templada en el calor de nuestra cama. Se acaba la noche y no puede empezar mejor el día. |

| Invierno del norte en Berlín y arriba tú y una promesa templada en el calor de nuestra cama. Se acaba la noche y no puede empezar mejor el día. |
Joooer, Senen!
Que bonito!
Casi que me emociono y todo.
:)
Es cierto.
Te has planteado pasar más tiempo con el niño verde;por si se le pega algo.
Si, era un día muy frío y gris,…. semejante escenario no sugiere nada fértil, verdad?….pero todas esas bicis pertenecían a personas muy peculiares, dignas del Gleimstrasse 41, que disfrutaban del calor de sus bonitas y cálidas casitas….y de sus vecinos……….Allí no vivían ogros, ni tiranos, ni personas odiosas, sino Robert, Ursula, Matze, Senén, Claudia, Jimmy y sus flores y plantas.
Que bonito,
senen!!!!!!!!!una foto muy Berlin.