En un puerto chileno

puerto

Marco decía llamarse el niño que pedía pesos en el puerto de Valparaiso. Con sus pantalones con rodilleras y su peinado recordaba a aquel que buscaba a su mamá cruzando el Atlántico. Un poco sospechoso, pensé al principio, pero… ¡qué rayos!¿ cómo me iba a resistir a regalarle un mono?