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Una noche de Abril en una casita mágica en Biescas, decidimos Claudia y yo, hacer un bebedizo al estilo El Sueño de una Noche de Verano, que por entonces estudiábamos. Reunimos los componentes mágicos y lo probamos. A la mañana siguiente una señal a través de un cristal nos convenció de su eficacia. Desde entonces nuestras actividades favoritas son comer cuerdas, oler hortigas y criar gambas. |
